Cantando bajo la lluvia
¿La calle? Desierta. Sin embargo, empezando el espectáculo, parece que nuestras voces tienen el efecto de una hoguera en la noche. Automáticamente, la gente se detiene, se acerca (…)
Willy
Viernes, ocho y media, plaza de la Catedral. Está lloviendo. La plaza está desierta; de vez en cuando se oyen los pasos de algún transeúnte resonando en la noche, pero el eco desaparece como un espejismo. Poco a poco, algunas sombras se deslizan (…)
El Cottolengo
Los enfermos, las hermanas y los voluntarios conviven cada día, pues y creo que la palabra que mejor describe esta institución histórica es la alegría de vivir. Aunque el trabajo es duro (…)
Un año más tarde
En este instante, preciosa. En paz. Hace una hora, bajaba del metro y, sudando, meditaba sobre la palabra "agobiada". Me cuesta no dejarme llevar últimamente. Esta noche les mentí a todos. (…)
Empezar de nuevo
Por un momento, realmente creí que lo que sentía era alivio. Parecía un nuevo comienzo, había motivos para estar orgullosa. (…)
El globo azul (la historia)
Es difícil ser muy pequeño porque la gente es cruel. «Ves, hijo, le decía un padre a su niño el otro día, mientras los tres esperábamos el ascensor. Esfuérzate en los estudios, si no, acabarás como ella». Oscar Wilde decía (…)
“Historias del gas”
Esta mañana, como empecé en los terrados, no tenía nada con qué escribir y tenía esta ansia de hacerlo. Así que empecé a llamar a las puertas y, en apenas una hora, ya había reunido un buen botín (…)
La chica del gas
Barcelona no es como me la había imaginado. Abarrotada, ruidosa y sin tregua. Pase lo que pase, nunca para. Al salir por la mañana en hora punta, sientes como si te hubiera tragado la bestia. (…)
“SI QUIERES ESCRIBIR,
si quieres crear, debes convertirte
en el tonto más sublime que Dios
jamás haya enviado a vagar.
Debes escribir
todos los días
de tu vida.
Tienes que leer libros terribles,
aberrantes y libros gloriosos,
y dejar que libran magníficas
batallas dentro de tu cabeza. (…)
Te deseo una lucha
con tu Musa
que durará una vida entera. (...)
Lo que últimamente significa:
que puedas enamorarte
todos los días
durante los próximos
20.000 días
y desde ese amor,
rehacer el mundo.
— Ray Bradbury
