La Corte de los Milagros
«¡Vete, vete, que no te vean hablando conmigo! ¡Vete!» El turco está sentado en la barandilla, terminándose un cigarrillo mientras me da un pequeño empujón con el pie. No hay nadie en el parque, quiero decir: ninguno de esos vendedores ambulantes (…)
