“Ser artista significa:
no calcular ni medir; sino madurar
como el árbol
que no apremia su savia
y se mantiene firme,
en las tormentas de primavera,
sin temor a que no llegue el verano.”
— Rainer Maria Rilke
Nadie quiere hablar de la guerra
El viento estaba cambiando de dirección. Fue mi padre quien me enseñó a hacer eso: a leer los cielos de montaña en verano. Sigo haciéndolo, por costumbre, y a veces la gente se pregunta por qué de repente me detengo sin decir nada. Miro fijamente al cielo (…)
Un año más tarde
En este instante, preciosa. En paz. Hace una hora, bajaba del metro y, sudando, meditaba sobre la palabra "agobiada". Me cuesta no dejarme llevar últimamente. Esta noche les mentí a todos. (…)
Violencia matutina
No eres más que una cobarde, oigo decir en mi cabeza. Una cosita muerta al nacer, escondida, sola, acurrucada en su interior. Me río hablando de cosas que no me interesan, (…)
El globo azul (la historia)
Es difícil ser muy pequeño porque la gente es cruel. «Ves, hijo, le decía un padre a su niño el otro día, mientras los tres esperábamos el ascensor. Esfuérzate en los estudios, si no, acabarás como ella». Oscar Wilde decía (…)
La chica del gas
Barcelona no es como me la había imaginado. Abarrotada, ruidosa y sin tregua. Pase lo que pase, nunca para. Al salir por la mañana en hora punta, sientes como si te hubiera tragado la bestia. (…)
“El verano llega. Pero solo llega a los pacientes,
que están ahí como si tuvieran la eternidad ante ellos
tan libres de cuidado y serenos.
Lo aprendo cada día, lo aprendo con el dolor,
por el que estoy agradecido:
¡la paciencia lo es todo!

