“Ser artista significa:
no calcular ni medir; sino madurar
como el árbol
que no apremia su savia
y se mantiene firme,
en las tormentas de primavera,
sin temor a que no llegue el verano.”
— Rainer Maria Rilke
El día después
El horror del acto es que lo había preparado todo. La mochila, lo imprescindible, el pasaporte. Unos días después me esperarían en el aeropuerto. En aquel momento decisivo, sólo había visto dos finales posibles a esta historia: escaparme o morir, y elegí ambos. Me fui matándole a ella, la Eva que todos (…)
De qué hablan las mujeres entre ellas
Lo recuerdo. Fue el libro que lo empezó todo. La paranoia, la huida, el vagar de un extremo a otro de la ciudad... Era el libro. (…) Por curiosidad, lo abrí. Pensé que no habría ningún daño en hojearlo. Pues me equivoqué.
“El verano llega. Pero solo llega a los pacientes,
que están ahí como si tuvieran la eternidad ante ellos
tan libres de cuidado y serenos.
Lo aprendo cada día, lo aprendo con el dolor,
por el que estoy agradecido:
¡la paciencia lo es todo!

