Nadie quiere hablar de la guerra
El viento estaba cambiando de dirección. Fue mi padre quien me enseñó a hacer eso: a leer los cielos de montaña en verano. Sigo haciéndolo, por costumbre, y a veces la gente se pregunta por qué de repente me detengo sin decir nada. Miro fijamente al cielo (…)

