La memoria del agua
El día del suceso (es decir, del trauma), es como si una parte del alma se escapara del cuerpo. Esa parte que hay que mantener intacta. Esa que aún sonríe en las fotos de la infancia. El suceso puede adoptar cualquier forma: un accidente, una llamada telefónica fatídica (…)
El día después
El horror del acto es que lo había preparado todo. La mochila, lo imprescindible, el pasaporte. Unos días después me esperarían en el aeropuerto. En aquel momento decisivo, sólo había visto dos finales posibles a esta historia: escaparme o morir, y elegí ambos. Me fui matándole a ella, la Eva que todos (…)
De qué hablan las mujeres entre ellas
Lo recuerdo. Fue el libro que lo empezó todo. La paranoia, la huida, el vagar de un extremo a otro de la ciudad... Era el libro. (…) Por curiosidad, lo abrí. Pensé que no habría ningún daño en hojearlo. Pues me equivoqué.
